Cuatro días después de celebrar su nacimiento, la Iglesia nos invita a honrar el santo nombre de nuestra Madre del Cielo en este 12 de septiembre.
Decir «María» no es solo pronunciar un nombre; es invocar paz, consuelo y una protección maternal infinita en los momentos más difíciles.
«Para nosotros, ese dulce nombre se hace oración diaria en María Santísima del Rocío y Esperanza, el faro que guía nuestro caminar y el rocío divino que renueva nuestra fe y nos llena de confianza.»
Hoy y siempre, bajo tu amparo nos acogemos.
En este día tan señalado, la Hermandad invita a todos los hermanos, devotos y feligreses a elevar una oración a nuestra amada Titular, pidiéndole que siga siendo refugio, luz y Esperanza en nuestras vidas.
María Santísima del Rocío y Esperanza. Haz clic para ampliar.
Fotografía: Archivo de la Hermandad del Calvario